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Mientras que la nutrición estudia principalmente los macronutrientes (proteínas, glúcidos y lípidos), la micronutrición se centra en los componentes de estos macronutrientes, así como en los micronutrientes indispensables para el mantenimiento de la buena salud.

Estos micronutrientes se pueden agrupar en:

  • -Vitaminas
  • -Minerales y oligoelementos
  • -Aminoácidos.
  • -Ácidos grasos esenciales.
  • -Probióticos.

Las vitaminas, los minerales y los oligoelementos son indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro organismo y se les conoce una gran variedad de funciones específicas que desempeñan dentro del organismo.

Por lo tanto, es indispensable garantizar un aporte suficiente de micronutrientes, tanto más cuando muchas situaciones favorecen la carencia de estos: dietas de adelgazamiento, alimentación poco variada, saturación física o intelectual, periodos de crecimiento, embarazo y lactancia, deporte, envejecimiento, ciertas enfermedades.

El exceso de grasa, característico de la alimentación occidental moderna, es una de las principales causas de obesidad y de numerosas enfermedades graves. Paradójicamente, no comemos cantidades suficientes de ciertas grasas que son indispensables para nuestra salud. Nuestros aportes alimentarios son demasiado ricos en grasas saturadas, procedente principalmente de animales, pero demasiado pobres en grasas insaturadas, presentes en ciertos aceites vegetales y en los aceites de pescados (ácidos grasos poliinsaturados)

Algunos ácidos grasos poliinsaturados son llamados “esenciales” porque no pueden ser fabricados por nuestro organismo, son los omega 3 y los omega 6. Según han establecido diversos trabajos científicos actuales, los ácidos grasos esenciales contribuyen al equilibrio nervioso, cognitivo y cardiovascular.

El intestino es esencial en nuestro sistema inmunitario. Su acción en este ámbito está ligada a la flora microbiana intestinal, la microbiota, constituida por billones de bacterias que deben mantenerse y renovarse con seguridad.

Para preservar nuestra salud, es indispensable proteger la relación entre los aportes alimentarios, la pared y la flora intestinales, y la eliminación de los tóxicos por el hígado, la llamada “detoxicación”.

Esta armonía puede verse alterada por un gran número de factores: alimentación desequilibrada (insuficiencia de micronutrientes o de fibra), toma de medicamentos (antibióticos en particular), enfermedades, estrés.