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La dieta proteica, cuando no exista contraindicación, es una alternativa a las estrategias dietéticas habituales. La dieta de aporte proteico está basada en la restitución proteica equilibrada (en forma de proteínas de alto valor biológico) que provoca la disminución de la masa grasa del organismo pero sin menoscabar la masa magra.

Durante este proceso el paciente no tiene sensación de hambre y mantiene un correcto estado general, debido a los micronutrientes aportados y al estado metabólico inducido de cetosis moderada (5 mmol/dL).

La dieta proteica se trata de un programa de reintroducción alimentaria progresiva, en sus primeras fases es una dieta cetogénica incluida en el grupo de dietas muy bajas en calorías, después pasa a una dieta hipocalórica complementada con suplementos proteicos hasta llegar al equilibrio alimentario.

La dieta de aporte proteico se basa en:

  • -Aporte de proteínas de sustitución alto valor biológico: contienen todos los aminoácidos esenciales en las proporciones adecuadas para preservar el tejido muscular y evitar el descenso del metabolismo basal. El aporte de proteínas se corresponde con las recomendaciones de la OMS por lo que se considera normoproteica y no hiperproteica.
  • -Reducción importante del aporte de hidratos de carbono (<50 gr diarios) principalmente a expensas de vegetales de baja carga glucémica que, además, aportan los requerimientos de fibra necesarios.
  • -Reducción del aporte de lípidos aunque garantiza siempre entre 10-20 gr de aceite de oliva para evitar una colelitiasis.
  • -Aporte indispensable de micronutrientes (vitaminas, oligoelementos, minerales, sodio, potasio, calcio, magnesio, ácidos grasos polinsaturados,…) para garantizar las cantidades diarias recomendadas y evitar cualquier carencia.

A todas las estrategias enumeradas hay que añadir la adopción de higiene de hábitos, especialmente en lo que refiere a la actividad física, que es el último requisito para preservar el resultado obtenido y la estabilización ponderal.

La dieta de aporte proteico está destinada a todos aquellos pacientes que sufren sobrecarga ponderal, siempre y cuando no presenten contraindicaciones, e incluso a aquellos que a pesar de tener un IMC correcto sufren un aumento de grasa corporal.

Existen contraindicaciones en las dietas proteicas que serán valoradas por el facultativo para descartar la idoneidad de esta dieta en los pacientes que presenten estas circunstancias.

Esta dieta se desarrolla en fases sucesivas para conseguir, primero, un descenso rápido de peso (fases cetogénicas; descenso del 75-80% del peso que se debe perder) , posteriormente, una reintroducción y reeducación alimentaria (fases no cetogénicas; descenso del 20-25%) restante del peso que se debe perder). Esta secuencia garantiza la estabilización de la nueva situación a largo plazo.

CONCLUSIONES

La dieta de aporte proteico es, como cualquier otro tratamiento médico, una herramienta bien definida:

  • -Dieta muy restringida en carbohidratos
  • -Dieta muy restringida en lípidos
  • -Dieta normoproteica
  • -Dieta moderadamente cetogénica
  • -Por ello, requiere suplementación micronutricional
  • -No sirve para cualquier paciente: tiene contraindicaciones
  • -No funciona sin la participación activa del paciente
  • -Su objetivo persigue alcanzar: una estabilización del peso por preservación de la masa muscular y una reeducación alimenticia cronobiológica.

La individualización de su aplicación es imprescindible e incluye la reeducación nutricional como meta última.