Usamos cookies para ofrecer nuestros servicios, optimizar la experiencia de uso de nuestra web y analizar los hábitos de navegación de nuestros usuarios con fines de mejora y personalización de nuestros contenidos y publicidad. Puede desactivar las cookies. Al seguir navegando sin hacerlo, autoriza el uso de las mismas. Más información sobre las cookies aquí

  • Genéricas
  • Genéricas
  • Genéricas

¿Qué es el colágeno?

Colágeno es una proteína con forma fibrilar que se encuentra en la capa intermedia de la piel, la dermis. Esta proteína se organiza formando haces (conjunto de fibras que se unen haciendo fibras más gruesas) paralelos entre sí y paralelos a la superficie de la piel. Estos haces suponen auténticas “cuerdas” que estiran y mantienen la estructura de la piel. La principal característica de esta proteína es su resistencia y elasticidad, estos 2 aspectos los transfiere a la piel otorgándole esas propiedades, lo cuál supone que la piel sea resistente a agresiones y traumatismos y además tenga la capacidad de ser elástica y turgente.

El problema es que a partir de los 25 años empezamos a perder colágeno y, poco a poco, van desapareciendo también esas preciadas características. Nuestra piel es cada vez menos elástica y resistente, de manera, que va adquiriendo un aspecto más ajado y responde peor a las agresiones regenerando con mayor dificultad, lo que supone defectos, arrugas, manchas y alteraciones dérmicas.

¿Qué es un bioestimulador de colágeno?

Es aquel producto que una vez infiltrado en la dermis va a conseguir que ésta cree nuevo colágeno, es decir, provoque la síntesis del propio colágeno de la piel para volver a tener esas características que se pierden con la desaparición de esta proteína.

¿Cuáles son los bioestimuladores de colágeno?

Los más utilizados dada su seguridad y eficacia son:

-Sculptra®, el componente principal es ácido poliláctico

-Radiesse®, su componente es hidroxiapatita cálcica

-Ellanse®, compuesto por carboximetilcelulosa

-Restylane Vital ®, ácido hialurónico de tecnología NASHA

¿Cómo funciona?

Estos estimuladores actúan directamente sobre el fibroblasto cuando los colocamos en la dermis. El fibroblasto es un célula maravillosa propia de la capa dérmica de la piel y cuya función es fabricar todos los componentes de ésta. Con la edad y las agresiones externas el fibroblasto se va debilitando y pierde capacidad de funcionamiento, al estimularlo con esto productos provocamos una reactivación de su función que se traduce en la creación de nuevas fibras de colágeno que se van a organizar en los haces descritos, que dan tersura y salud a la piel.

Todos los principios activos descritos anteriormente son biocompatibles y reabsorbibles, con lo cual no nos deberían provocar ningún efecto adverso y además desaparecerán de la piel metabolizados por ésta una vez que hayan realizado su función.

¿Cómo se coloca en la piel?

Debemos infiltrarlo en la capa correcta de la piel mediante cánulas o agujas. Por norma intentamos crear vectores de tensión pero lo realmente importante es distribuir en la dermis lo mejor posible el bioestimulador creando una especie de manta o mallado para que estimule el máximo de fibroblastos posible. La aplicación no suele ser dolorosa y supone una duración de unos 20/30 minutos. Lo más importante es que la realice un profesional cualificado y con experiencia, dada la importancia de respetar estructuras anatómicas nobles y de colocarlo en la estructura correcta para obtener el resultado deseado.

¿Cuánto dura su efecto?

Podemos esperar que la regeneración de colágeno creada dure unos 10-12 meses que es cuándo deberíamos repetir el tratamiento, si bien es verdad que en algunas ocasiones con pieles muy ajadas o castigadas deberemos necesitar varias sesiones de choque al principio, separadas por un mes, para poder tener un buen resultado y después valoraríamos una nueva sesión a los 6 meses o al año.

¿Cómo es el post tratamiento?

El paciente puede incorporarse inmediatamente tras el tratamiento a su rutina habitual. Es posible una leve inflamación de las áreas tratadas durante 2 o 3 días y la aparición de algún hematoma que pueden durar 4-5 días. Siempre realizamos una revisión a las 2- 3 semanas para valorar el resultado y asegurarnos que no hay ningún problema.