En Clínica Áureo realizamos tratamientos con hialuronidasa para corregir, reducir o eliminar depósitos de ácido hialurónico cuando generan irregularidades, acumulaciones excesivas, migraciones o resultados estéticos que no cumplen las expectativas del paciente.
En nuestra clínica de Palma de Mallorca combinamos la experiencia médica con ecografía diagnóstica de alta resolución cuando está indicada, permitiendo identificar con precisión la localización del producto y planificar el tratamiento de forma más segura.
La hialuronidasa es una enzima capaz de degradar el ácido hialurónico y constituye una herramienta ampliamente utilizada en medicina estética para corregir o revertir determinados resultados asociados a los rellenos dérmicos.
Su aplicación permite reducir parcial o totalmente el producto presente en una determinada zona, dependiendo de las necesidades de cada paciente, la cantidad de ácido hialurónico infiltrada y el objetivo terapéutico establecido durante la consulta médica.
La infiltración de hialuronidasa puede recomendarse en situaciones como:
Exceso de volumen
Cuando el resultado obtenido es excesivo o no guarda armonía con las proporciones faciales.
Migración del ácido hialurónico
En algunos casos, el ácido hialurónico puede desplazarse de la zona donde fue infiltrado inicialmente y acumularse en tejidos adyacentes generando un aspecto poco natural.
Es una situación especialmente frecuente en determinadas áreas como los labios, donde pueden aparecer aumentos de volumen por encima del borde labial, pérdida de definición o cambios en la forma original de la zona tratada.
Acúmulos o irregularidades
La presencia de pequeños bultos, acumulaciones o irregularidades puede afectar la naturalidad estética del resultado.
Corrección de tratamientos previos
Permite modificar o revertir rellenos dérmicos realizados previamente cuando el paciente desea un resultado diferente o desea replantear completamente el tratamiento.
Complicaciones relacionadas con rellenos
En algunos pacientes, el organismo puede generar cápsulas de tejido alrededor del producto o desarrollar reacciones inflamatorias, asimetrías, cambios en la textura de los tejidos u otras alteraciones relacionadas con tratamientos previos que modifican su aspecto y comportamiento con el paso del tiempo.
Cuando el ácido hialurónico forma parte del problema identificado, la hialuronidasa puede incorporarse al plan terapéutico para ayudar a corregir la situación.
Los labios son una de las zonas donde con mayor frecuencia se solicita tratamiento con hialuronidasa.
El paso del tiempo, la repetición de tratamientos o determinadas técnicas de infiltración pueden favorecer la acumulación o migración del ácido hialurónico, alterando el contorno natural de los labios y produciendo un aspecto excesivamente proyectado o poco definido.
La utilización de hialuronidasa permite eliminar o reducir selectivamente el producto existente y recuperar unas proporciones más armónicas, o empezar prácticamente de cero respetando la anatomía y las proporciones naturales de cada paciente.
Uno de los errores más frecuentes consiste en asumir que cualquier bulto o alteración aparecida tras un tratamiento estético está causada exclusivamente por ácido hialurónico.
Sin embargo, en algunos casos pueden existir procesos inflamatorios, fibrosis, encapsulamientos, cambios propios de los tejidos o incluso restos mínimos de producto que no justifican por sí solos las alteraciones observadas.
Por este motivo, una correcta valoración médica y, cuando está indicado, el apoyo de la ecografía diagnóstica de alta resolución resultan fundamentales antes de decidir cualquier tratamiento.
Cuando la situación clínica lo requiere, la ecografía diagnóstica de alta resolución nos permite obtener información adicional que ayuda a comprender mejor lo que ocurre en cada caso.
La ecografía permite:
La información obtenida mediante ecografía ayuda a tomar decisiones terapéuticas más precisas y seguras.
La hialuronidasa es una herramienta muy eficaz, pero su utilización requiere experiencia y una valoración médica adecuada y planificada para cada paciente.
No todos los pacientes necesitan eliminar completamente el ácido hialurónico existente. En muchos casos, el objetivo consiste en reducir un exceso de producto, corregir una migración o mejorar una irregularidad manteniendo parte del volumen y la estructura que siguen siendo beneficiosos desde el punto de vista estético.
Por este motivo, la infiltración de hialuronidasa debe realizarse de forma precisa y conservadora. Una corrección excesiva puede producir una reducción de volumen mayor de la deseada y afectar temporalmente al ácido hialurónico presente de forma natural en los tejidos.
Nuestro objetivo consiste en corregir únicamente aquello que necesita ser tratado, preservando al máximo la estructura y la armonía facial.
Durante la consulta se analiza la anatomía de la zona, el tipo de corrección que se desea conseguir y las características del ácido hialurónico previamente infiltrado.
Cuando está indicado, la ecografía de alta resolución permite identificar la localización exacta del producto y planificar el tratamiento con mayor precisión.
La hialuronidasa se administra mediante pequeñas infiltraciones en la zona a tratar. La respuesta puede variar según el tipo de ácido hialurónico, la cantidad presente, la profundidad de infiltración y el tiempo transcurrido desde el tratamiento original.
En muchos casos una sola sesión es suficiente.
Sin embargo, determinados pacientes pueden requerir sesiones adicionales para alcanzar el resultado deseado, especialmente cuando existen grandes cantidades de producto, migraciones extensas o tratamientos realizados en diferentes momentos.
• Reduce o elimina acumulaciones de ácido hialurónico.
• Corrige migraciones del producto.
• Mejora la armonía facial.
• Permite rectificar tratamientos previos.
• Facilita la planificación de nuevos tratamientos.
• Procedimiento rápido y mínimamente invasivo.
• Mayor precisión cuando se combina con ecografía diagnóstica de alta resolución.
Depende del objetivo terapéutico. Puede utilizarse para reducir parcialmente el volumen o para eliminar completamente el producto cuando está indicado.
Las molestias suelen ser leves y de corta duración.
Los efectos suelen comenzar a apreciarse en las primeras horas o días tras el tratamiento, aunque la evolución puede variar según cada paciente.
Sí. Una vez finalizado el proceso y valorada la evolución clínica, puede planificarse un nuevo tratamiento si está indicado.
No siempre. Sin embargo, resulta especialmente útil cuando existen dudas sobre la localización del producto, posibles migraciones o tratamientos previos realizados en otros centros.
La corrección de rellenos faciales requiere experiencia, criterio médico y una adecuada comprensión de cada caso.
En Clínica Áureo abordamos estos tratamientos con un enfoque conservador y preciso, utilizando la ecografía diagnóstica de alta resolución cuando es necesario para comprender exactamente qué ocurre en cada paciente y diseñar la estrategia terapéutica más adecuada.
Nuestro objetivo es ayudarte a recuperar un resultado natural, armónico y acorde con tus expectativas estéticas.