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Los trastornos de la lengua constituyen un motivo frecuente de consulta dermatológica. Precisan de un correcto diagnóstico clínico para evitar tratamientos innecesarios y crear mayor ansiedad alpaciente.

La patología de la lengua es muy extensa y deberemos diferenciar si el paciente presenta una lengua saburral (hiperplasia de papilas debidas al trabajo, higiene bucal deficiente, deshidratación, etc.), una lengua vellosa negra (lengua de coloración pardo negruzca por efecto de flora oral insertada), una lengua roja depapilada (lengua lisa y roja con atrofia papilar, deben descartarse infecciones), una lengua fisurada (es una variante de la normalidad, es una lengua con fisuras longitudinales con surcos paralelos o perpendiculares), una glositis media romboidal (se trata de una placa roja o blanca en la V lingual de etiología desconocida), una lengua geográfica (placas rojas de bordes blanquecinos que puede producir ardor), una leucoplasia vellosa oral (placas blanquecinas que no se desprenden tiene un riesgo de desarrollo de carcinoma epidermoide), una glositis herpética geométrica (clínica similar a la lengua fisurada pero con intenso dolor) o una macroglosia (aumento del tamaño de la lengua).