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El ser humano está sometido a diversos ciclos biológicos determinados por neuromediadores, estos determinan los “horarios” del cuerpo: la hora de comer, de dormir, la hora de mayor actividad, o de relajación.

Basándonos en el conocimiento de estos ciclos ampliamente estudiados por la medicina, podemos determinar una dieta adecuada para las actividades que se realizan en cada momento en función de nuestro horario natural. Así sabemos que por la mañana necesitamos más energía y la estimulación de determinados aminoácidos que activan nuestra mente y nuestro cuerpo, al atardecer debemos empezar con un proceso de “frenado” hasta conseguir llegar relajados y tranquilos a la hora de dormir, este será el momento de ingerir productos menos calóricos y que activen los neuromediadores que inician el proceso de relajación y calma.

La cronobiología es la ciencia que determina estos parámetros y en la que nos basaremos para elaborar la dieta cronobiológica.